En Brilla Schools, creemos que el carácter de una persona está en constante evolución, sin importar su edad o experiencia. Formar a los jóvenes en la virtud y la sabiduría no es solo una declaración de misión, sino una experiencia vivida.

Dan McCauley, quien fue maestro fundador de ELA y de Estudios de Carácter en Brilla College Prep Middle School durante los años 2017 a 2019, es un claro ejemplo de esto. Su tiempo en Brilla no solo se trató de enseñar, sino de dar forma a una cultura de buen carácter, gratitud y excelencia académica.
Hoy, como Especialista en Recursos y Coordinador de Programas en una escuela chárter en Los Ángeles, además de autor de libros infantiles, Dan continúa llevando adelante las lecciones aprendidas en Brilla a una nueva generación de educadores y estudiantes.
El poder de las personas y su propósito
Al reflexionar sobre su tiempo en Brilla, Dan recuerda que lo que más destacó no fue solo la misión, la cultura o el currículo, sino las personas. “Fui reclutado por líderes que vieron potencial en mí, incluso siendo un maestro nuevo”, recuerda. Dan comparte que la alegría y el liderazgo intencional de la directora, junto con la guía de mentores como Jolleen Wagner, ahora Directora de Misión y Avance en Brilla, crearon un ambiente donde pudo desarrollarse plenamente.

Su papel en la fundación de Brilla College Prep Middle School en Courtlandt Avenue fue una experiencia transformadora. Fue allí donde abrazó completamente la integración de la educación en el carácter en el aprendizaje diario, descubriendo de primera mano cómo la misión de una escuela puede moldear tanto a los estudiantes como al personal.
Llevando el carácter adelante
El énfasis de Brilla en la formación del carácter junto con la excelencia académica sigue influyendo en el enfoque educativo de Dan en la actualidad. “Una lección fundamental que sigue conmigo es la creencia de que cada persona tiene una dignidad inherente”, comparte. “Fue el primer principio en nuestro manual del personal en Brilla, y aún guía la forma en que interactúo con estudiantes, familias y colegas”.

“Una lección fundamental que sigue conmigo es la creencia de que cada persona tiene una dignidad inherente. Fue el primer principio en nuestro manual del personal en Brilla, y aún guía la forma en que interactúo con estudiantes, familias y colegas”.
Trabajando en educación especial, Dan a menudo se encuentra con estudiantes que enfrentan muchas barreras. No ve sus dificultades como un reflejo de su carácter, sino como desafíos que requieren empatía, paciencia y comprensión. Ya sea ayudando a un estudiante desmotivado a recuperar la confianza o asegurándose de que un niño que no ha tenido descanso en horas reciba apoyo, sigue comprometido con honrar la dignidad de cada alumno, tal como Brilla le enseñó.
Una cultura de celebración y reflexión
Entre las muchas prácticas que Dan ha llevado consigo desde Brilla, las actividades que llevan a la celebración y a la reflexión se destacan. En su escuela actual, ha introducido un premio simbólico mensual: una roca de espumafon en donde inscribe la frase “You Rock” que los estudiantes se pasan unos a otros en reconocimiento a las contribuciones de sus compañeros. En su equipo de educación especial, tiene una tradición similar con una estrella de espumafon que fomenta la gratitud y la comunidad.
Dan también promueve el uso del diario y la reflexión, un pilar del currículo de asesoría y educación en el carácter de Brilla. Involucra a estudiantes de último año de secundaria en ejercicios de caminata que les permiten reflexionar, procesar sus experiencias y desarrollar habilidades de escucha activa.

Además, su serie de libros infantiles Thank You, World está basada en la gratitud por las cosas cotidianas.
Estos momentos, aparentemente pequeños, refuerzan los valores de la formación del carácter y la virtud que fueron tan centrales en su tiempo en Brilla.
Sabiduría: Conocer lo que realmente importa
En Brilla, la sabiduría se define como “tomar decisiones reflexivas, demostradas en palabras y acciones, con conocimiento de las cosas que realmente importan”. Este principio de “conocer lo que realmente importa” sigue guiando la toma de decisiones de Dan. Recuerda un momento en el que tuvo dificultades para comunicarse con un padre para una reunión urgente. Después de varios intentos, se enteró de que el padre había estado gravemente enfermo. “Eso puso todo en perspectiva”, dice. “Si bien el progreso académico es urgente, la sabiduría me recuerda que fomentar la confianza y el entendimiento con las familias es igual de importante”.

Equilibrar el rigor académico con la profundidad relacional se ha convertido en un pilar del estilo de liderazgo de Dan. Cada decisión que toma está basada en la comprensión de que la educación no se trata solo de impartir contenido, sino de formar el carácter y construir relaciones duraderas.
El espíritu de Brilla brilla intensamente
Ahora en la costa oeste, Dan valora profundamente su tiempo en el Bronx. “Hay una resiliencia, un corazón y una humildad en la comunidad de Brilla que son realmente especiales”, dice. Recuerda haber asistido a una graduación de Brilla y haberse encontrado inesperadamente con el padre de un exalumno. “Estaba recogiendo comida, pero se sentó a hablar conmigo durante 20 minutos, compartiendo orgullosamente novedades y fotos de su hija – Incluso llamó a su hija por videollamada para que pudiéramos reconectar, todo mientras estaba estacionado en doble fila”, se ríe Dan. “Ese momento encapsuló el espíritu de Brilla: un profundo orgullo por la educación, una conexión genuina con la comunidad y un compromiso inquebrantable con la próxima generación”.


Cardenal de Brilla para siempre
Para Dan, ser parte de la familia Brilla significa llevar consigo la resiliencia, la humildad, la alegría y la excelencia que experimentó. “No importa a dónde nos lleve la vida, el espíritu del Bronx y los valores de Brilla permanecen dentro de nosotros”, afirma. Su consejo para los graduados de Brilla: “Entrarán en diferentes comunidades, cada una con su propia identidad, pero llevan consigo la esencia de Brilla. Es su responsabilidad buscar esos mismos valores o crearlos dondequiera que vayan”.

Casi cada vez que Dan regresa a visitar Nueva York, hace un esfuerzo por reconectar con sus antiguos colegas, estudiantes y familias de Brilla. Este otoño pasado, Dan se unió a Brilla en su programa mensual Café y Conversaciones, donde habló con familias sobre alfabetización y gratitud, y participó en la lectura en voz alta de un libro infantil.
El viaje de Dan McCauley es un testimonio del impacto duradero del enfoque educativo de Brilla. Desde la formación del carácter hasta la instrucción basada en datos, continúa encarnando los principios y virtudes cultivados durante su tiempo en Brilla. Su historia demuestra que la misión de Brilla no termina con la graduación ni con mudarse a otro estado; es un compromiso de por vida con la formación de jóvenes en la virtud y la sabiduría. Porque, una vez Cardenal de Brilla, siempre Cardenal de Brilla.
