Este año Brilla celebra su décimo aniversario. En abril, celebramos a cuatro miembros especiales del equipo que han estado con Brilla desde su año de fundación en 2013 y los hemos entrevistado a cada uno, ¡no se pierdan las entrevistas!

Los cuatro miembros fundadores del personal que conocerá a continuación encarnan el compromiso con la excelencia y la dedicación a nuestras familias Brilla que cada miembro del personal de Brilla promete cuando se une a la familia Brilla.

¿Cuáles son algunos de tus recuerdos favoritos de tus diez años en Brilla?
Un recuerdo que me viene a la mente es la ceremonia de inauguración de Brilla en el 2013. Esa ceremonia confirmó de que todo nuestro arduo trabajo dio sus frutos, y fue la validación final de que todo el trabajo que hicimos durante el verano mereció la pena. Teníamos todo lo que necesitábamos: niños, familias y un hermoso edificio. Otro recuerdo preciado es el evento del Estado de las Escuelas que tuvimos este enero ya que sirvió como un gran recordatorio de todo el avance que hemos logrado y ahora, mientras celebramos nuestro décimo aniversario, me da una gran alegría.
¿Cómo has crecido con Brilla a lo largo de estos diez años?
Trabajar en Brilla ha sido una experiencia transformadora para mí. Comencé en Operaciones y, gracias a la dedicación y el trabajo duro, ahora he ascendido al puesto de Directora Ejecutiva. Como directora de operaciones, tuve el privilegio de supervisar la expansión de nuestra red escolar y hacerme cargo de funciones cruciales como el reclutamiento de estudiantes y personal y los recursos humanos.
Una de las lecciones más valiosas que he aprendido en Brilla es la importancia de las personas. En Brilla, reconocemos que las personas trabajan para las personas. Este principio se ha convertido en la piedra angular de nuestra organización. Ponemos un gran énfasis en relaciones interpersonales y en comprender que cada persona tiene su propia realidad. Tener esta claridad ha sido invaluable, especialmente durante tiempos difíciles ya que nos hace poner en los zapatos de otro, ver su perspectiva y abordar las situaciones con empatía y compasión.
La manera en que demostramos nuestro compromiso con las personas a las que servimos es a través de visitas a sus hogares. Al visitar personalmente los hogares de los miembros de nuestra comunidad, les mostramos que caminamos junto a ellos, sin temor a los desafíos que puedan enfrentar. Queremos que sepan que compartimos sus experiencias y estamos dedicados a apoyarlos de todas las formas posibles.
¿Qué te ha mantenido en Brilla durante diez años?
Me comprometo a quedarme mientras nuestras acciones se alinean con nuestras palabras. En el momento en que sienta que nuestra declaración de misión y el espíritu de nuestra organización son solo palabras y no tienen ningún peso, me iré. La razón por la que me quedo es porque estamos trabajando arduamente para lograr todo lo que nos hemos propuesto lograr. Si bien aún no hemos logrado todos nuestros objetivos y queda mucho más por hacer, creo firmemente que nuestra organización se esfuerza constantemente por mejorar. Nuestra dedicación inquebrantable para brindar a los niños la educación que merecen es una rareza en muchos lugares. Es este interés genuino y deseo de progreso lo que me motiva a quedarme; tengo un fuerte sentido de propósito y misión, en donde todo lo que hago debe tener un significado. Brilla y Seton son organizaciones profundamente arraigadas en la premisa de hacer lo correcto, bueno y verdadero por los demás, y esa premisa la comparto profundamente. Por eso sigo aquí.

¿Cuáles son algunos de tus recuerdos favoritos de tus diez años en Brilla?
Las celebraciones de Mott Haven son unos de mis recuerdos favoritos. Siempre hay un tanque de agua para banarse y me he divertido mucho viendo a las familias y estudiantes mojándose. En una ocasión, las familias de FIC recolectaron dinero para los votos y fue muy inspirador verlos recaudar fondos para las escuelas en un ambiente de alegría y sana competencia entre las familias. Los estudiantes y familias se divirtieron mucho y el personal de Brilla estaba ahí, con ellos, al servicio de la comunidad de una manera cercana. Estoy muy contenta de que lo volvamos a hacer nuevamente porque hay una intencionalidad increíble; evento fortalece a la comunidad dentro y fuera del edificio escolar.
Otros eventos que disfruto son aquellos que mezclan la misión con la cultura como el Lucky Day. En el Lucky Day nos disfrazamos, competimos y celebramos la alfabetización. ¡Lo académico y la misión cobran vida! También me encantan los Juegos Olímpicos de Invierno porque nos tomamos un descanso de lo académico para celebrar el bienestar físico y el desarrollo del carácter de los estudiantes. Los estudiantes llegan a modelar sus virtudes a través de experiencias auténticas. ¡Estos eventos se crean intencionalmente para hacer realidad nuestra misión de manera que toda la comunidad escolar pueda disfrutar!
¿Cómo has crecido con Brilla a lo largo de estos diez años?
Mi rol nunca ha sido el mismo. Cada año he tenido un puesto diferente con nuevos experiencias, aprendizaje y retos. A lo largo de los años he aprendido muchas cosas a nivel personal y profesional. Como Brilla ha evolucionado, yo también he evolucionado con Brilla. Pasé de maestra a líder de grado, luego a directora y ahora a líder de la Red. Con cada nuevo rol, he tenido la suerte de poder tener un impacto en las comunidades que tanto amo. Con la misión como guía, también he crecido intelectual, social y físicamente hasta convertirme en una persona de buen carácter y espíritu con los estudiantes, las familias y el personal al que sirvo.
¿Qué te ha mantenido en Brilla durante diez años?
La pieza familiar es algo que realmente me importa: servir a nuestros estudiantes, familias y personal. Realmente creo en la misión, y no es algo que se hace realidad en un año. Se necesita tiempo para llegar allí, y he disfrutado el viaje de construir y colaborar a lo largo de estos años. Me siento empoderada aquí como maestra, aprendiz y humana. Para mí trabajar en Brilla es una vocación; no es un trabajo de 9 a 5; es un estilo de vida. Es mi responsabilidad como un orgullo del Bronx continuar inculcando los valores

¿Cuáles son algunos de tus recuerdos favoritos de tus diez años en Brilla?
Uno de mis recuerdos favoritos es de cuando enseñaba Kindergarten y trabajaba con un estudiante que tenía diversas necesidades académicas. No podía escribir su nombre y fue un gran logro para él cuando lo hizo. Un logro tan pequeño se sintió tan grande; fue un testimonio de lo que la constancia y la dedicación pueden lograr. Además, desarrollé una estrecha relación con la familia, que ya va por 9 años.
Otro recuerdo que me llama la atención fue después de un juego en nuestro evento anual llaamdo EPIC. Después del partido, todos fuimos a un restaurante y ocupamos todo el espacio y la pasamos muy bien. Este momento se destaca porque llegué a Brilla de una red chárter donde la gente no pasaba el tiempo juntos después del trabajo. Realmente estaba buscando esa conexión más profunda con mis colegas y estuve tan contenta de encontrarla en Brilla. Es un recuerdo que siempre se quedará conmigo para siempre.
¿Cómo has crecido con Brilla a lo largo de estos diez años?
En Brilla, las cosas cambian cada año, a medida que continuamos creciendo y floreciendo. Empecé en Brilla hace diez años como profesora de aula, luego pasé a Líder de Grado y Contenido, desde allí subdirectora y ahora sirvo como directora. Todas estas experiencias, y la orientación de compañeros de trabajo a mi alrededor, me han enriquecido como líder.
¿Qué te ha mantenido en Brilla durante diez años?
La maravillosa gente que trabaja aquí me ha mantenido en Brilla todos estos años. Todo nuestro personal está dedicado al bienestar holístico de nuestros estudiantes. Esa ha sido una premisa constante en Brilla. Esto refleja el compromiso de Brilla de contratar a personas de excelencia, que se preocupan profundamente por el desarrollo de nuestros estudiantes. Los educadores de Brilla luchan constantemente para hacer un gran trabajo con nuestros niños. Espero ver a Brilla evolucionar en los próximos diez años.

¿Cuáles son algunos de tus recuerdos favoritos de tus diez años en Brilla?
Mi primer día en Brilla hace diez años fue difícil. Se me hizo difícil lidiar con mis treinta estudiantes, algo que nunca había hecho antes. Ese rol puso a prueba mi deseo de enseñar, tanto así que pensé que tal vez la educación no era para mí. Sin embargo, algo me pasó ese día. Me di cuenta de que estos niños se merecían algo mejor y no podía rendirme el primer día. Después de eso, me dediqué a desarrollar un plan para controlar su comportamiento y hacer que la clase de artes marciales fuera divertida y atractiva. El primer día fue el más difícil para mí porque mi primera clase fue en el escenario del gimnasio y en sus aulas. Sin embargo, el segundo día me dieron mi propia aula de clases y me permitió establecer mi aula de una manera que permita que mis alumnos se enfoquen y tengan éxito en las Artes Marciales. El tener a mil estudiantes entrando al aula y sentir que no están en una aula de clases sino en un dojo de Karate fue una gran experiencia porque pude ver un lado de mis alumnos que no se ve a menudo en el aula de clases. Vi a los estudiantes sentirse orgullosos y empoderados a través de las Artes Marciales.
Otro gran recuerdo que atesoro fue la celebración de Mott Haven del 2015. Mis estudiantes hicieron su actuación de Artes Marciales y fue algo increíble. Muchos de estos estudiantes que se pasado a la secundaria expresaron sus recuerdos de Mott Haven, se sentían como un superhéroe haciendo sus movimientos de karate y rompiendo tablas frente a sus familiares y amigos. Este recuerdo significa mucho para mí porque los estudiantes demostraron coraje e inspiró a otros niños a ver que con excelencia y dedicación todo se puede.
¿Cómo has crecido con Brilla a lo largo de estos diez años?
Soy una persona diferente de lo que era cuando empecé. Brilla me ha enseñado mucho acerca de ser un educador. Brilla me ha abierto las puertas para perfeccionar mi experiencia y me ha brindado oportunidades para ejercer el liderazgo. La enseñanza siempre será mi primer amor y estoy agradecido con Brilla por permitirme enseñar el valor de las Artes Marciales. He enseñado a muchos niños con diferentes habilidades de aprendizaje, lo que me desafió a aprender conectarme efectivamente con cada niño. He aprendido a ser paciente con los niños y que mis acciones y presencia puede tener un gran impactarlo en ellos. Mi objetivo siempre es enseñarlos a ser mejores personas con buen carácter y espíritu.
¿Qué te ha mantenido en Brilla durante diez años?
El amor por las Artes Marciales me ha mantenido aquí. No hay otra escuela chárter que ofrezca artes marciales. Han habido muchos cambios durante los años y a veces puede ser difícil adaptarse al cambio constante. Sin embargo, veo el cambio como una forma de crecer como profesional. Es un reto que me permite aprender algo nuevo sobre mí y sobre la escuela. Un factor importante que me mantuvo en Brilla durante diez años fueron los niños. Me encanta poder inspirar a los niños y ayudarlos a alcanzar su máximo potencial a través de las Artes Marciales.

